Módulo 1: Bases de la transformación de conflictos
Módulo 2: Comprendiendo el conflicto - Bases
Módulo 3: Comprendiendo el conflicto - Herramientas
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Cuando el proceso de transformación nos (re)mueve cuerpo, alma y espíritu

Como el diagnóstico del conflicto nos (re)mueve emociones

Tanto las y los participantes de los procesos de formación como las facilitadoras hemos pasado por momentos difíciles e incluso traumáticas a lo largo de nuestras vidas. Estas experiencias suceden con mayor frecuencia y más intensidad cuando nos ha tocado pasar por estallidos y episodios violentos de conflictos sociales y políticos.

Cuando desarrollamos el proceso de diagnóstico para comprender el conflicto y así poder diseñar los cambios y las intervenciones necesarias para su transformación, muy probablemente los recuerdos e incluso las revelaciones y la comprensión misma nos mueven emociones e influyan nuestra percepción en cuanto a las relaciones con otras personas.

Esto puede generar algunos “flashbacks”, es decir, rememorizaciones de experiencias traumáticas que hemos vivido nosotras mismas como facilitadores, al igual como las y los participantes de los procesos que facilitan. Además, estará presente – consciente o inconscientemente – el trauma colectivo de los episodios violentos del conflicto que no ha sido abordado y trabajado suficientemente.

Algunos(as) trabajan con familias y comunidades donde están representadas todas las partes del conflicto y a  la medida que las condiciones del contexto nos lo permiten se facilitarán procesos que incluyen a personas que han ejercido o apoyado actos de violencia.

Los procesos de diagnóstico implica también escuchar experiencias traumáticas de participantes de los procesos y como facilitadores y “trabajadores(as) del cuidado” podemos experimentar lo que se conoce como Trauma Secundario o incluso Burnout.

Ya podemos ver que el diagnóstico de un conflicto no es meramente un ejercicio intelectual, sino involucra nuestro cerebro, nuestras emociones y nuestro cuerpo.

Por eso es clave que estemos preparándonos para esas movidas emocionales, corporales y mentales.

Para ello, iniciaremos este módulo con una breve introducción sobre trauma y herramientas que les serán especialmente útiles en esta etapa.

Por supuesto, muchas personas que participan en esta formación son expertas y tienen un conocimiento mucho más profundo.

Quienes han estudiado psicología o quienes han pasado por diferentes procesos de formación psico-social ya dispondrán de herramientas. Aun así, a veces se nos olvidan los recursos de los que disponemos para cuidarnos a nosotras mismas(os) y así poder cuidar a las y los demás: las personas afectadas por el conflicto, familiares, amigas(os), colegas, de personas de nuestra comunidad, compañeras(os) de movimientos sociales y/o espacios políticos.

La transformación de conflictos requiere que nos equipemos de conceptos, enfoques, métodos y herramientas de muchas disciplinas diversas: la teoría de sistemas, la psicología, la pedagogía, la sociología, la economía, el derecho, las ciencias políticas, la medicina, la ecología, etc.

Necesitamos tener nociones desde cada disciplina y perspectiva y a la vez también ser lo suficientemente humildes para pedir apoyo a personas expertas en la materia. 

El balance entre autoayuda y pedir ayuda

A lo largo del auto aprendizaje, así como en los talleres y sesiones de supervisión introduciremos diferentes ejercicios para fortalecer nuestra resiliencia y de auto ayuda al momento de experimentar síntomas post traumáticos.

Aunque no tengamos una formación en psicología, todas y todos necesitamos tener competencias básicas y equiparnos de herramientas, porque estamos viviendo y facilitando procesos de cambio.

¡¡¡Una advertencia importante!!!

Esta formación no es un proceso terapéutico.

Cuando ustedes sienten que ustedes mismos(as), otro(a) integrante de este grupo y/o participantes de sus procesos de formación y transformación necesitan ayuda profesional, búsquela.

Ejercicio “Sí a la vida”

Por favor, antes de continuar con la lectura, haga el siguiente ejercicio.

Puede hacer este ejercicio estando sentada(o), parada (o), acostado(a) o incluso caminando.

Si se sienta, se para o se acuesta, puede cerrar los ojos.

También puede dirigir su mirada hacia un objeto bonito, una flor, un árbol, el cielo, una foto de sus seres queridos.

Hágalo preferiblemente en un espacio privado donde se sienta cómodo(a). También puede acompañar el ejercicio con una música muy suave o el sonido del mar. El ir y venir de las olas nos puede ayudar a encontrar un buen ritmo con el entrar y salir del aire en nuestros pulmones.

Ponga su temporizador en el teléfono para que suene un aviso suave a los 5 minutos.

Primero preste atención a su respiración natural, a sus inhalaciones, sus exhalaciones y las pequeñas pausas entre las inhalaciones y exhalaciones.

Una vez que ha encontrado un ritmo en su respiración, incluya en medio del ciclo de inhalaciones y exhalaciones, las siguientes frases, preferiblemente en voz alta. Si no tiene las condiciones para decirlas en voz alta, las dice internamente o en silencio:

  • Sí a la vida.
  • Gracias a la vida.

Continúe hasta que suene su temporizador.

Nota para ustedes como facilitadores(as):

Este ejercicio dirige nuestra atención hacia dos elementos:

  • la respiración y
  • la gratitud.

En situaciones difíciles, complejas e incluso traumáticas, siempre recordemos que necesitamos respirar.

La gratitud es un camino rápido y fácil para encontrar más equilibrio y bienestar.

Antes de presentar algunos ejercicios, por favor, lea la breve introducción sobre lo que entendemos por trauma y sus consecuencias.