Introducción
Módulo 1: Fundamentos de la Transformación de Conflictos
Módulo 2: Comprendiendo el conflicto I - Bases y Enfoques
Módulo 3: Comprendiendo el conflicto II - Herramientas
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Nuestro primer respiro

Todo comienza con nuestro primer respiro.

Nuestra vida en sí, cuando nacimos.

Y también cada proceso nuevo, cada encuentro con otra persona.

Siempre respiramos, ¿pero respiramos realmente bien?

Incrementar el mindfulness por medio de la exploración del cuerpo

Con esta meditación, el método de la exploración del cuerpo, estás usando un método que aumenta la potencia del mindfulness: sostener la intención de mantener una conciencia periférica brillante mientras observas el objeto de meditación de una forma clara y vívida.

Siéntate cómodamente y coloca los pies bien apoyados en el suelo. No cierres los ojos por completo porque te cansarás, pero deja que descansen entreabiertos y mira frente a ti en la habitación – en el espacio. Deja de poner la atención en la punta de la nariz y sitúala en el abdomen – aproximadamente un palmo por debajo del ombligo.

Observa las sensaciones asociadas con la inhalación y la exhalación. Sin perder la conciencia de la respiración como acontecimiento familiar, repetido y cíclico, enfócate tanto como puedas en las sensaciones mismas, en lugar de los conceptos expansión, contracción, piel, respiración, aire, movimiento etc.

Observa particularmente las cualidades cambiantes de estas sensaciones mientras el abdomen se eleva y desciende. Continúa hasta que tu atención sea estable y puedas reconocer claramente las sensaciones cambiantes.

Cuando tu percepción de la respiración en el abdomen esté bien asentada, lleva la atención al pie derecho para explorarlo bien y al mismo tiempo sostén la concentración en tu abdomen, explora las sensaciones en los dedos de los pies, la pantorrilla, la pierna, la rodilla, el contra muslo, la cadera hasta que regreses con la respiración al abdomen.

Haz lo mismo con el pie izquierdo mientras que tu conciencia esté anclada en el abdomen. Nota si hay cambios, tensiones en cualquier parte del pie izquierdo, la pantorrilla, la pierna, la rodilla, el muslo, la cadera y respira bien hasta que vuelvas al abdomen.

Llegado aquí podrías elegir con la misma facilidad la parte superior de tu cuerpo. En este recorrido, acabarás por llegar a zonas donde podrás observar cambios en las sensaciones que corresponden claramente al ciclo de la respiración. Estas zonas incluirán la parte superior de la espalda, el pecho, los hombros y la parte superior de los brazos y el abdomen mismo, y posiblemente la zona lumbar. Explora toda la parte superior mientras que mantengas la percepción en el abdomen. Cuando te canses, céntrate en la zona entre los ojos y continúa el ejercicio.

Ahora termina el ejercicio y quédate bien anclado en la parte baja del abdomen. Si es posible, mantén esta concentración durante todo el día. Si lo pierdes, recuérdalo y ancla de nuevo. De este modo, actúas desde tu propio centro y refuerzas tu percepción.

Acá puedes descargar el podcast o la grabación de este ejercicio para que puedan disfrutar ustedes  mismas/mismos la exploración de su cuerpo y/o lo pueden usar en los procesos con sus grupos.

https://www.dropbox.com/s/uikbz1n2r312h6r/Podcast%20Exploraci%C3%B3n%20de%20nuestro%20cuerpo.mp4?dl=0