Meditación: caminar con presencia

“La gente suele considerar caminar sobre el agua o por el aire como un milagro, 
pero creo que el verdadero milagro no es caminar sobre el agua ni por el aire,
sino caminar sobre la tierra.”
Thich Nhat Hanh

Acá puedes escuchar y descargar la meditación. Abajo encuentras el texto si lo quieres volver a leer o modificar a tu gusto.

Caminar con presencia

Caminar es algo que hacemos a diario y de forma automática, pero también puede ser una oportunidad para conectar con el momento presente, con nosotras y nosotros mismos, con nuestro cuerpo y con el entorno.

Para esta meditación, puedes elegir un lugar en la naturaleza que te ofrezca tranquilidad y silencio, incluso un espacio dentro de casa donde tengas unos metros para caminar.

Antes de empezar a caminar, quizás quieras observar con inquietud el tacto del suelo bajo tus pies, esa base sólida que te sostiene.

Los pasos que realices pueden ser más grandes o pequeños, lo que mejor te vaya hoy en este espacio.

Puedes probar distintos tamaños de paso para ver con cuál te sientas más estable y te es más fácil notar las sensaciones de tus movimientos.

En esta primera parte, puedes llevar tu atención a tus pies y tus piernas, cómo se colocan y mueven tus talones, plantas de pie y dedos con cada paso, cómo se adaptan la forma y los músculos de tus piernas a medida que avanzas.

A veces con la concentración retenemos la respiración.

Puedes fijarte en ello y encontrar un ritmo de respiración que te sea cómodo.

Cuando estés lista, dirige tu atención al entorno para observar lo que te rodea, los colores, las formas y los detalles. Escucha los sonidos que te acompañan, incluso el suave ruido de tus propios pasos.

Date permiso para notar cómo cambia el entorno mientras caminas, sin juzgar ni analizar, simplemente observando.

Antes de terminar la meditación, quizás quieras detenerte y tomar un momento para agradecer.

Puedes sentir el suelo que te ha apoyado y que te ha dado un camino, tus pies y piernas que te han traído hasta aquí y tu respiración que te ha acompañado durante todo el trayecto.

Fuentes:

Macaya, María. (2024). Yoga sensible al trauma. Sanando desde el interior. Plataforma Editorial. Barcelona. Pág. 121-122