Introducción
Módulo 1: Activismo Sostenible y Organización
Módulo 2: Modelos Organizacionales
Módulo 3: Co-Crear nuestro Modelo Organizacional
Módulo 4: Herramientas para la Resiliencia Colectiva

Crear grupos que potencien el empoderamiento

Crear grupos que potencien el empoderamiento y que funcionen bien es una de las claves para reforzar nuestra resiliencia colectiva.

A continuación, me gustaría hablar de las cualidades de los grupos que, según Katrina Shields, fortalecen a sus miembros.

En la sección final de este curso, encontrarán algunas herramientas clave para integrar estas prácticas en el ADN de su grupo, organización, comunidad o movimiento social.

1. Pertenencia y valoración

Hacer que la gente sienta que pertenece y valorar su contribución. Un aspecto de esto es dar la bienvenida a los nuevos miembros y ofrecerles una buena orientación al principio. Crea una ambiente positivo en el que la gente se sienta reafirmada y los impulsos positivos se den con facilidad y frecuencia. Las afirmaciones y retroalimentaciones son un poderoso motivador. Desgraciadamente, la mayoría de las veces es una práctica común no dar feedback a las demás personas o mencionar sólo las cosas negativas. Es importante desarrollar y mantener una cultura de gratitud.

2. Tener claras las tareas

Cuando se presta una atención constante a la planificación, las estrategias y las tácticas, los métodos y los roles, queda claro qué hay que hacer, por qué y por quién. La falta de claridad en estas áreas es una gran fuente de frustración y debilita a los grupos de base.

3. Crear un marco seguro

Esto ayuda a que los miembros piensen los unos en los otros y se animen mutuamente a desarrollar sus recursos internos, ganar confianza, superar limitaciones y expresar sentimientos.
En un entorno así, los sentimientos no se dejan de lado por considerarlos irrelevantes, ya estén relacionados con el problema o con otras personas del grupo. Para crear un marco seguro, también es importante reflexionar sobre el consumo de drogas recreativas o relajantes como el alcohol o el cannabis como por ejemplo la práctica de abstenerse de consumirlas en el contexto directo del grupo.

4. Escuchar y preguntar

En los grupos en los que se escucha a las personas y se les pregunta por las cosas que les preocupan, se comparte el poder y se fomenta la participación. Aunque a veces puede ser apropiado tener un liderazgo autodirigido (por ejemplo, en acciones en las que hay que tomar decisiones muy rápidamente), esto no significa renunciar a escuchar y preguntar atentamente, ni exige prestar atención a la integridad del proceso de toma de decisiones.

5. Respetar la diversidad y la singularidad

Especialmente en los grupos de base autoorganizados y voluntarios, se ha comprobado la conveniencia de contar con una variedad de ritmos, niveles de compromiso de tiempo y estilos de trabajo diferentes.
En la medida de lo posible, hay que animar a la gente a encontrar las cosas que les gusta hacer y que pueden ofrecer de forma única.

De este modo, se valoran y respetan los distintos orígenes culturales, étnicos, de edad y de clase, así como sus perspectivas de vida.

6. Conciencia de la opresión

Reconoce que hemos crecido en estructuras que estamos intentando cambiar y, por lo tanto, es probable que estos mismos problemas afloren en el microcosmos de nuestro grupo.
El sexismo, el racismo, el clasismo, la discriminación contra LGBTQI+, el abelismo (discriminación basada en la discapacidad), el edadismo (discriminación basada en la edad) siempre estarán presentes en el grupo y, por lo tanto, reflejan los valores de la sociedad.
Esto puede cambiarse confrontando a los miembros, por un lado, y apoyándoles, por otro, para que desechen los comportamientos y patrones discriminadores y opresivos. Las estrategias de acción afirmativa positiva ayudan a contrarrestar los prejuicios estructurales.

7. Comprometerse con la resolución de conflictos

Los grupos que ven el conflicto como una oportunidad de desarrollo y no como algo malo que hay que evitar prosperan y tienen más probabilidades de prosperar. Mantener esta actitud significa estar preparado(a) para dar retroalimentación, así como permanecer en el problema hasta que se resuelva.
Cuando se asume este tipo de compromiso, se consigue un mayor nivel de cohesión y satisfacción en el grupo que en los grupos que exageran los conflictos.

8. Fomentar y apoyar los roles de liderazgo

Cada persona del grupo es vista como un líder o una lideresa potencial y el rol de liderazgo se comparte, se democratiza y se desmitifica.

9. Formación y desarrollo de competencias

Se anima a las personas a encontrar áreas para su propio desarrollo, lo que les permite mejorar las cosas que hacen.
Esto puede incluir, por ejemplo, la preparación de formación para la acción, seguridad en la comunicación y habilidades digitales, métodos de resolución de conflictos o habilidades de facilitación de talleres o reuniones, etc.

10. Compartir visiones y alentar los sueños de las demás personas

Dedicar tiempo a buscar juntos(as) una visión compartida aumentará la creatividad y la motivación del grupo.

11. Deja espacio para la diversión y el humor

Qué bueno es estar con gente para la que trabajar no significa renunciar al juego. A menudo, el mejor trabajo tiene lugar cuando las personas también se lo pasan muy bien juntas.